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La copa menstrual, la mejor amiga de las mujeres

Tras 80 años desde su creación, hoy día es la alternativa ecológica y amigable más conocida para las propias mujeres junto a las toallas sanitarias y los tampones. Aunque sigue sin ser tan popular como debería, incluso con la gran cantidad de ventajas que tiene, probablemente por desconocimiento.

Es muy reciente la competencia que le ha hecho la copa menstrual a los métodos tradicionales para retener el flujo menstrual, los tampones y las compresas, pero sigue sin ser comparable el uso que tienen. Hoy día la gran mayoría de mujeres sigue utilizando los convencionales, aunque cada día hay más adeptas al uso de la copa.

Todavía no se conoce mucho acerca de las copas menstruales, lo que genera una gran desconfianza, y por tanto, la abstención a utilizarlas. Para saber más acerca de este tema, basta con consultar con un ginecólogo o páginas webs como https://copamenstrualweb.com. No tengas miedo de informarte acerca de algo que está pensado para hacer el bien.

Desgraciadamente, el mayor motivo por el que se comenzaron a popularizar las copas menstruales fue el aumento de los movimientos que buscan despertar la conciencia ambiental, en lugar de que se dieran a conocer en todas partes por los beneficios que aportan para las mujeres. Aunque al final, lo que importa es que se han posicionado muy bien en el mercado y son un tema de conversación actual.

Es importante conocer estas condiciones antes de aceptar o descartar su uso, porque en realidad, prácticamente no hay ninguna desventaja en el uso de la copa menstrual. Vale la pena investigar un poco antes de tomar cualquier decisión, en especial, en temas que conciernen a tu salud como mujer.

Beneficios de la copa menstrual

No contiene químicos y está hecha con un material hipoalergénico, por lo que proporciona una mayor higiene en comparación con los métodos tradicionales. Esto evita que aparezcan infecciones, afecciones o incomodidades, siempre que se utilice correctamente. Tampoco altera de ninguna forma la flora bacteriana de la vagina, que es la encargada de proteger contra infecciones.

Los tampones y toallas sanitarias tienen que cambiarse cada 6 horas más o menos, dependiendo de la cantidad de flujo, en parte porque el uso continuo prolongado hace que los químicos afecten de forma negativa en la zona. En cambio, una copa se puede utilizar por hasta 12 horas, lo que dependerá únicamente del flujo y de mantener el área limpia.

El precio de una copa menstrual de calidad y certificada, ronda los 20 euros, un precio asequible para cualquier persona. Las cajas de tampones y compresas cuestan unos 4 euros, por lo que sí vale la pena hacer una inversión mayor por la copa, considerando que sigue siendo un precio bajo con todos sus beneficios.

El uso de la copa menstrual

Las mujeres de hasta 30 años deberían usar la copa pequeña, así como si son mujeres que trabajan el suelo pélvico. En cambio, la grande está indicada para las mujeres mayores o que ya hayan tenido un parto natural porque se debilita la zona pélvica.

Antes de colocarla, hace falta esterilizarla. Para ello, puedes poner la copa durante 5 minutos en una olla con agua hirviendo, o usar un vaso esterilizador en el microondas durante 3 minutos. También hay pastillas efervescentes esterilizadoras, las cuales se colocan en agua fría y se hunde la copa en ella durante 15 minutos.

Colocarla es muy sencillo, aunque debe hacerse con cuidado para que no cause molestias. Las manos deben estar bien lavadas para evitar manipularla y llenarla de gérmenes perjudiciales. Tan solo hay que doblar la copa en forma de C, e introducirla en la vagina, de manera que la punta inferior quede justo al nivel de los labios inferiores. La puedes mover un poco hacia la columna si sientes incomodidad.

Solo tienes que tirar de la punta para removerla, y tranquila, no hay posibilidad de que se vaya hacia adentro. Es mejor si te colocas en cuclillas para no manchar nada, o hacerlo en la ducha las primeras veces. Luego, hará falta lavarla bien con agua y jabón, y secarla antes de volver a usarla. Esteriliza la misma otra vez después del período menstrual.

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