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Septiembre: un mes ideal para decirle adiós al tabaco

El consumo de tabaco ocasiona casi 3 millones de muertes al año en todo el planeta. Provoca enfermedades crónicas relacionadas con el funcionamiento cardiovascular y cerebral. Por lo que no hay que esperar el nuevo año para asumir verdaderos cambios con el fin de mejorar la salud, el bienestar personal y del entorno.

Es así como el noveno mes del año es el ideal para asumir nuevos y beneficiosos hábitos que permitan disfrutar los pequeños y grandes detalles que ofrece el día a día. Con pequeñas acciones se puede olvidar tan perjudicial costumbre.

Tratamientos para obtener mayor calidad de vida

Gran parte de la población se encuentra sumida en hábitos perniciosos que a largo plazo comprometen la salud no solo personal, sino de los familiares y amigos con los que conviven. Es el caso del consumo de nicotina en cualquiera que sea su presentación. En este sentido, optar por un tratamiento de tabaquismo es una alternativa para mejorar el estilo de vida y septiembre es el mes idóneo para comenzar porque se retoma la rutina laboral y escolar.

De allí que sea motivo para orquestar planes que eliminen del todo el consumo del tabaco, pero hay que tener claro que no se eliminará de un día para otro. Lo importante es asumir un actitud positiva y ser conscientes de que sólo a través de pequeños pasos se podrá alcanzar la meta.

¿Qué se debe hacer, a quién acudir?

Una vez que uno es consciente de la necesidad de un cambio, lo primordial es dirigirse a un especialista que, dependiendo del nivel de dependencia al tabaco, ofrecerá el tratamiento a realizar. Por lo general se inicia con estos pasos:

  • Constatar la preparación del paciente para dejar el consumo. En este caso expresará los verdaderos motivos que lo impulsan a abandonarlo. En el caso de la mujer suele ser determinante el deseo de concebir un hijo.
  • Evaluar la cantidad de cajetillas consumidas por día.
  • Determinar la motivación y autoestima de quien opta por abandonarlo.
  • Analizar el grado de dependencia del paciente a la nicotina mediante el llamado test de Fageström,.
  • Realizar una prueba denominada cooximetría para identificar los niveles de CO espirado por el individuo.

A partir de estos análisis se iniciará un tratamiento con los fármacos más eficaces y con el máximo rigor científico de la actualidad. Por supuesto sin dejar a un lado el seguimiento periódico del paciente en consulta médica y con apoyo de una terapia conductual que sirva de apoyo emocional y ratifique el deseo de abandonar dicha dependencia.

Principales enfermedades que se evitan al dejar el tabaco

Las enfermedades cardiovasculares como accidente cerebro vascular, hipertensión arterial, enfermedad cardíaca reumática y enfermedad vascular cardíaca son las principales causas de muerte en España.

Para evitar estas enfermedades que acarrean la invalidez prácticamente total del adulto es necesario asumir acciones como buenos hábitos de vida. No solo hacer deporte, sino también dejar a un lado cualquier vestigio de consumo de sustancias perjudiciales.

El cáncer de pulmón microcítico es otro enemigo silencioso. Aunque parezca increíble las principales víctimas son quienes están expuestos al humo del cigarro, incluso de otros fumadores. A eso le siguen otros tipos de cáncer como el de boca, garganta o vejiga. En fin, razones de sobra para dejarlo porque ni siquiera afecta a la persona de forma individual, sino a su entorno.

Los beneficios de abandonar la nicotina

No depender de ninguna sustancia es lo más recomendable para ganar en calidad de vida porque permite muchas cosas como:

  • Minimizar el riesgo de complicaciones durante el embarazo. No solo para la madre, sino para la salud del bebé.
  • Disfrutar de una sexualidad mucho más plena, porque en la mujer aumenta la fertilidad y en el hombre disminuye la disfunción eréctil.
  • Mejorar la salud de la piel.
  • Ahorrar. El consumo de una o dos cajetillas por semana se convierte en un gran golpe a la economía personal y familiar.
  • Tener mayor energía y capacidad para realizar tareas que impliquen esfuerzo físico.
  • Evitar la aparición de halitosis o enfermedades bucodentales. Para muchas personas es incómodo entablar conversación con fumadores por su mal aliento.
  • Evitar la aparición de enfermedades respiratorias o la aparición de molestas alergias.
  • Impedir que se comprometa la salud de terceros y así preservar la salud del entorno.

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